A propósito del Día Mundial del Maestro, estos son algunos retos para el ‘profe’ de hoy
Vencer el temor a los avances tecnológicos y fortalecer el trabajo en equipo con la comunidad y otros profesionales, algunos retos.
Enseñar y formar a las nuevas generaciones no es tan sencillo cuando el docente ya no es el mayor responsable de esa tarea, como ocurría décadas atrás.
Los medios de comunicación y las nuevas tecnologías son, desde hace años, esos otros ‘educadores’ que gozan de fácil aceptación entre niños y jóvenes, cada día más independientes, que viven en complejas sociedades y con familias menos estables.
Por eso, el desafío para el maestro está en perderles el temor y sacarles el provecho a esas herramientas, no solo para mantener al día su perfil profesional, sino responder a las necesidades de sus alumnos y a la formación del recurso humano que necesita un país en el futuro.
Trabajar en equipo con otros profesionales, estar actualizado, investigar, ser amigo de la tecnología y, sobre todo, entender a sus alumnos, aunque no son requisitos nuevos, hoy son cada vez más indispensables.
Motivar el intelecto
A diferencia de generaciones pasadas, los niños y jóvenes de hoy tienen más autonomía a la hora de tomar sus decisiones y expresar lo que piensan y sienten.
"Se trata de aceptarlos con sus características propias y no verlos como adultos incompletos", dice Jaime Parra, director de la maestría de educación de la U. Javeriana.
No basta con impartir el conocimiento en materias tradicionales (español, matemáticas , ciencias, entre otras) sino despertar en ellos el interés por conocer temas que les llame la atención. Se trata de motivarlos intelectualmente para que sientan el gusto de trabajar con disciplina.
Hacerse amigo de la tecnología
No se trata de ser un ingeniero de sistemas, pero sí de convertirse en un aliado de la tecnología, que tiene más bondades a la hora de enseñar que una clase de solo tablero.
Con los avances, los conocimientos están disponibles en cualquier momento y, con un buen acompañamiento, motivan al niño a construir un pensamiento propio y crítico.
Es importante no sentir temor y arriesgarse a usar los avances tecnológicos, así su dominio no sea igual al que tienen ahora los jóvenes. Hay que comenzar a superarlo y ser comprensivo con la época actual.
Tener un perfil investigador
Una reciente encuesta hecha por el proyecto Alfa Tuning en las principales universidades latinoamericanas, identificó las cualidades ideales de un maestro.
Según los resultados, un docente debe estar preparado para:
Diseñar, gestionar, implementar y evaluar proyectos educativos.
Investigar en educación y aplicar los resultados en su trabajo.
Analizar críticamente las políticas educativas y conocer su historia.
Producir materiales educativos relacionados con la realidad que viven los niños, la familia y la comunidad.
Conectarse con el mundo
Es importante que se interese en temas académicos y culturales, conozca lo que ocurre con su comunidad y con el mundo.
Periódicos, libros, revistas e Internet son elementos que sirven para relacionar lo que se enseña en la clase con lo que deben vivir los niños y jóvenes cuando salen de la escuela.
Debe ser un buen comunicador con excelente dominio en su expresión oral y escrita.
Conocer un segundo idioma es una necesidad para los maestros, teniendo en cuenta que una lengua como el inglés es más común en la cotidianidad de las nuevas generaciones.
Recurrir a otros, menos individual
Abrir las puertas del aula de clase y permitir que entren otros profesionales y personas de la comunidad resulta de gran ayuda para el docente en su trabajo.
Una clase donde siempre estén el maestro y sus alumnos a puerta cerrada es, para los que saben, un esquema "individualista".
Hay que interactuar de tal manera que la escuela no sea solo de los maestros. Por eso, es importante generar estrategias de colaboración. Para enseñar biología, por ejemplo, ¿por qué no contar con los médicos o enfermeras de la comunidad? Igual ocurre con el artista, el bibliotecólogo o el escritor.
Fuentes: Jaime Parra, director maestría de la U. Javeriana, Francisco Cajiao, experto, e Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación.
SONIA LÓPEZ ORTIZ
REDACTORA DE EL TIEMPO